ERMITA DE SAN MIGUEL

ARQUITECTURA

Ermita de San Miguel (Declarado Monumento Histórico Artístico por el Real Decreto de 16 de febrero de 1983)

LOS MAGNÍFICOS RESTOS DE SAN MIGUEL, se encuentran sobre un otero que cobija por el norte de nuestra localidad  desde el que se obtiene una impresionante vista del valle Duratón. Se puede acceder tomando la carretera que une el pueblo con Laguna de Contreras, tomando un camino carretero en buen estado a ala derecha. Por él iremos ascendiendo sin dificultades la ladera, primero por su vertiente oeste y a continuación por el costado septentrional, desde el que accedemos a la parte superior, presidida por el edificio.

La primera descripción del templo y causa del abandono la proporciona Quadrado hacía 1884, siendo posteriormente seguido por autores como Hernández Useros menos de una década después: “Era esta una pequeña pero acabada joya del arte románico en su edad primera, que habían guardado intacta los siglos, sin mudarle ni añadirle cosa alguna. Asombra conservación tan perfecta en aquella rasa y ventosa altura circuida por vastísimo horizonte: la portada lateral mantiene enteras sus dos columnas á cada parte, las hojas y figuras de sus capiteles, las labores de su cornisa y arquivolta; y obra de ayer parece torneado cascarón de la capilla, guarnecida dentro y fuera de medias cañas, perforada por tres ventanas en el hemiciclo y figurando dos grandes ajimeces en la parte baja de sus muros interiores, como si del cincel acabaran de salir los rudos follajes y caprichosos grupos de personas y animales que visten los capiteles ó forman los canecillos.

Por vetustez ó por flaqueza se vino abajo la bóveda y la fachada: culpa es, se asegura, de los franceses que hasta allí treparon quemando las puertas de la ermita, y el huracán que más tarde hallándola abandonada la derribo”.

Distintos restos arqueológicos exhumados en el templo y sus inmediaciones, hemos de pensar que su localización prosigue una tradición venida probablemente de época altomedieval. Restos de aquel hábitat quedan en las covachas situadas en la vertiente meridional de la colina. Asimismo se hallan varios enterramientos en la zona del ábside, dos de ellos infantiles, que mantienen una alineación diferente a la del resto. Las tumbas pertenecen según expertos al tipo de “enterramientos en elsuelo de talla antropomorfa” pertenecientes a la época de repoblación, y por tanto anteriores a la edificación del templo.

Se han conservado tres de los cuatro capiteles que  exornaban la portada, en el lado oeste muestran hojas de helecho en los ángulos que se rematan en formas romboidales,  muy similares a la ermita de San Vicente de Pos pozuelo (Fuentesaúco), lo mismo ocurre con el hemiciclo.

En cuanto a la técnica, según expertos en la materia, parece que se constata en este caso la penetración de formas procedentes del románico soriano a través de una mano de obra mudéjar.

(La falta de actuación por parte de la Administración está ayudando de forma eficaz a su continuo expolio y ruina, que dada las circunstancias será completo a no mucho tardar.)